En la empresa Porsche, la tradición se entiende como algo que está siempre presente. En este sentido Porsche quiere diferenciarse de otros fabricantes. Porsche cada día sigue el siguiente axioma: no quiere aferrarse a mantener lo alcanzado, sino utilizar el potencial de lo logrado para construir un mejor producto. Ya el primer Porsche del tipo 356 resultó de una fórmula que combinaba lo factible con lo aparentemente imposible.
En efecto, durante el primer milenio de su existencia, Porsche ha logrado representar más que una marca de fábrica. Porsche es fascinación. Porsche no sólo promete un mundo de vivencias, Porsche las garantiza. Así la marca personifica la esencia de la conducción y el pensamiento deportivo.
La calidad Porsche combina la durabilidad del material con la fascinación del conducir. Una prueba impresionante de la confianza y la fascinación que inspira conducir un vehiculo de la marca Porsche se encuentra en el hecho que alrededor del 70 por ciento de todos los Porsche fabricados alguna vez continúan funcionando.
La combinación de la fascinación con la racionalidad explica la persistencia del mito Porsche.  |